Un proceso de conciencia para mirar lo que sostiene tu historia

 

Hay momentos en los que ya no sirve entender más.

Has leído, has hablado, has trabajado… y aun así algo se repite.

 

Las constelaciones no vienen a darte respuestas rápidas, vienen a mostrar.

 

A mostrar las dinámicas invisibles que operan en tu sistema familiar, emocional y relacional, y que hoy siguen influyendo en cómo amas, eliges, te mueves y te posicionas en la vida.

 

No es una técnica para arreglarte.

Es un acto de conciencia.


¿EN QUÉ CONSISTE ESTE ACOMPAÑAMIENTO?

 

 

SESIÓN 1 · FOCO


Escuchar lo que pide ser mirado.

Antes de constelar, abrimos un espacio de presencia.

En esta sesión:

  • Escuchamos el motivo que te trae
  • Afinamos el foco sin forzarlo
  • Ordenamos la información esencial del sistema

 

Aquí no buscamos “el problema correcto”,

sino la verdad que está lista para emerger ahora.

 

 

 

SESIÓN 2 · CONSTELACIÓN

 

Ver el sistema tal como es.

La constelación es un acto de observación profunda.

A través de una representación simbólica,

se hacen visibles dinámicas, lealtades, desórdenes y movimientos que hasta ahora operaban en silencio.

 

Trabajo con distintas modalidades, según lo que el proceso requiera:

 

  • Presencial con personas
  • Online con personas y figuras
  • Online con figuras

 

 

Todas las modalidades parten del mismo lugar:

presencia, respeto y conciencia del sistema.

 

No se fuerza nada.

Se observa lo que aparece.

 

 

 

SESIÓN 3 · INTEGRACIÓN


Habitar lo que se ha movido

Constelar no es el final.

Es el inicio de un movimiento interno.

En esta sesión:

 

  • Acompañamos lo que se ha abierto
  • Damos sentido a la experiencia vivida
  • Facilitamos que lo observado pueda integrarse en tu vida cotidiana

 

La integración permite que el proceso no se quede en una vivencia intensa, sino que se transforme en claridad y coherencia interna.

 

¿PARA QUIÉN ES ESTE PROCESO?

 

Este acompañamiento es para personas que:

  • sienten que repiten patrones que no comprenden
  • viven bloqueos emocionales, vinculares o vitales
  • intuyen que hay algo más profundo operando
  • están dispuestas a mirar con honestidad


No es para quien busca soluciones rápidas.

No es para quien necesita explicaciones cómodas.

Es para quien siente que mirar ya no se puede posponer.